Alumnado

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HALLOWEEN

CONCURSO DE RELATOS CORTOS

Ya tenemos a los premiados en el concurso de relatos cortos de terror de Halloween.

El primer premio del concurso de relatos cortos de terror de Halloween fue para

1.- Jan Carlos Cano Carbonero de 2º de Bachillerato B. 

2.- Coraima Ferrera

3.- Andrea Barrios. 

 

La actividad fue coordinada por Bea Medina dentro de la Red Educativa BIBESCAN.  

 

 

Este es el primer premiado:

“Las Escaleras “

Era fin de semana; un día en el cual alguien como yo, un niño de 13 años, no tenía que hacer más que jugar en casa solo. Mi mamá a cada rato me echaba un ojo; ya que el tiempo no me apoyaba mucho. Después de todo creo que debí romper todas las ventanas de mi casa, por eso me prohibieron terminantemente jugar al fútbol dentro de casa. Llegué a estar tan aburrido que empecé a bajar y a subir las escaleras de mi casa. Subir, bajar, subir, bajar; eso era todo lo que estaba haciendo. Mi madre pasaba por ahí y me decía: “Jorge deja de hacer payasadas”. Mientras, mi hermano pasaba por allí, y lo que yo hiciera, le daba igual.

Empecé a contar escalón por escalón para matar el aburrimiento; conté 14 escalones una y otra vez. Mi hermano pasó una vez más por el pasillo y murmuró algo que yo traduje como retrasado; le devolví el cumplido aunque claro, no lo suficientemente fuerte como para que me prestase atención. Conté 16 escalones, creí que me había equivocado; había contado, alrededor de 8 veces, 14 escalones. Decidí volver a contar eran 14 escalones, definitivamente me había equivocado.

Llegué a aburrirme de las escaleras y me puse a ver la tele. Al día siguiente comencé a hacer mis travesuras; me metí debajo de la mesa, en el cuarto de mi hermano y salté en la cama de mis padres. Luego bajé rápido las escaleras contando los escalones. 18 escalones, definitivamente algo iba mal; volví a contar las escaleras y esta vez eran 15. Le conté rápidamente a mi hermano lo que estaba pasando; él no me prestó atención a lo que dije; fue tanta mi insistencia que tuvo que bajar y contar los escalones por sí mismo. 14 escalones; mi hermano contó 14 escalones en total. Llegué a frustrarme tanto que decidí probar algo nuevo. Me tapé los ojos y empecé a bajar las escaleras contándolas. 1, 2, 3,4… y así seguía. Llegué a contar 19 escalones pero ahora no llegaba al final de los escalones. 20, 21, 22, 23... La cuenta no tenía final, era extraño, las escaleras no eran tan largas. 40, 41, 42… ¿a dónde iban estas escaleras? Llegué a estar más de una hora bajando las dichosas escaleras, los escalones iban en la cuenta 120, aún no había fin. Quería destaparme los ojos, la curiosidad me mataba, pero quería ver hasta donde llegaba.

Poco a poco el silencio se fue extinguiendo y reemplazando por silbidos; poco a poco se iban escuchando ruidos de cómo si estuviesen arrastrando algo. Los ruidos empezaron a hacerse más claros, hasta que llegué al último escalón. Estaba en el escalón número 305 era la última. Me quedé parado al final de la escalera, ese estremecimiento en mi cuello y esos extraños ruidos se detuvieron apenas. Quería destaparme los ojos, pero me daba miedo lo que pudiese llegar a ver. El calor era más parecido a una fábrica y no a una noche de verano. Comencé a tantear con mi pie para seguir caminando; decidí destaparme los ojos hasta que me topé con algo. Eran otras escaleras frente a mí, sólo que esta vez iban hacia arriba. El calor y los extraños ruidos me ponían atención así que decidí subir. Empecé a subir las escaleras y note como los extraños ruidos retomaron su normal secuencia. Subí y subí contando los escalones pero al llegar al escalón número 80, no me pude contener de curiosidad. ¿Qué era ese lugar? ¿Hacia dónde me dirigían las escaleras? En un momento de miedo y desesperación no aguanté más y me destapé los ojos. Me encontraba en las mismas escaleras de mi casa; a mitad, subiéndolas. Fui a donde estaba mi mamá y le conté lo sucedido y ella siguió con lo suyo y dijo: “estos niños y su imaginación”. Subí a mi habitación y me di cuenta de que la suela de mis zapatos estaba derretida.

FIN

 

Jan Carlos Cano Carbonero, 2º Bachillerato B

  

las escaleras definitivo.mp3 (4,2 MB)